El empleo de la medicina tradicional china se remonta al año 3000 antes de Cristo. La tradición china habla de tres emperadores que estuvieron en el origen de los primeros escritos sobre medicina, estos son:
- Fu Xi: inspirador del célebre I Ching
- Shen Nong: autor del Ben Cao Jing (antiguo tratado de medicina)
- Huang Di: emperador amarillo al cuál se le atribuye el Nei Ching (antiguo tratado de medicina)
Desde esa época remota, la medicina china se fue perfeccionando hasta llegar a nuestros días. En la actualidad, es empleada no sólo en países de Asia, sino también en muchos países de Europa y América.
TUI NA (sinónimo de DIGITOPUNTURA) es una rama de la medicina tradicional china. Se trata de una forma de medicina que no emplea medicamentos ni cirugías. Como elemento principal de trabajo, se utilizan las manos, las cuáles, mediante la aplicación de diversos y antiguos métodos de masajes, ayudan al cuerpo a recuperar el equilibrio y a reponerse de las enfermedades. Este tipo de medicina se basa en la armonía del hombre con la naturaleza, esta es la ley del YIN y YANG, la cuál explica al mundo y sus fenómenos a través del eterno fluir de dos energías o actividades opuestas. El organismo humano es una réplica del universo, y como tal, está sujeto a las mismas leyes que gobiernan la naturaleza. De este modo, el cuerpo humano contiene una energía que se manifiesta como materia sólida, viva. Esta fuerza cósmica fluye constantemente por canales específicos, transmitiendo la vida a las células y colocando al organismo en armonía con el mundo que lo rodea. El fluir continuo de esa energía es lo que mantiene la salud y la vitalidad. Cuando dicho fluir es disminuido o interrumpido por algún factor interno o externo, los órganos se ven afectados y comienzan a funcionar en forma deficiente. Existen puntos localizados en la superficie de la piel que se tornan sensibles al tacto y duelen aún antes de que se manifiesten los síntomas de la enfermedad. Estudiando dichos puntos durante siglos, los antiguos chinos trazaron mapas del cuerpo que unen los puntos formando líneas de sensibilidad que representan los diferentes órganos, a dichas líneas las llamaron CHING o MERIDIANOS. Cuando un órgano está enfermo, hay dolor en el meridiano correspondiente, y al comprimir los puntos del mismo, la enfermedad comienza a desaparecer. Al trabajar sobre los distintos puntos con diferentes técnicas de masajes se reestablece el equilibrio de energía en el cuerpo, favorece la oxigenación de la sangre, la eliminación de toxinas y la recuperación de la salud.
El TUI NA, además de tener la ventaja de no causar efectos secundarios, sirve para aliviar muchos tipos de enfermedades. Algunas de ellas son las siguientes: Neuralgias, cefaleas, parkinson, hemiplejia, endocrinas (diabetes y desórdenes de la glándula tiroides). Nerviosismo, stress, agotamiento, contracturas crónicas, insomnio, impotencia, depresión, problemas de visión, enfermedades del corazón, problemas digestivos, estomacales, hepáticos, renales, pulmonares y circulatorios. Alergias, hipertensión, ciática, artritis, reuma, lumbalgias. Dolores en general: de cuello, hombros, brazos, espalda, cintura, caderas, rodillas, cabeza, entre otros.
Se puede acelerar la recuperación realizando diferentes disciplinas de las Artes Marciales (VER Artes Marciales) lo cuál ayuda a la circulación de la sangre y la energía en el cuerpo ayudando a la recuperación del equilibrio.